BUENOS AIRES -- Eduardo Romero se adjudicó en la noche del domingo su quinto título en el Champions Tour, al obtener el Toshiba Classic, en Newport Beach. "Me siento como si tuviera 20 años menos, tanto en el juego como en la parte física. El día que me canse no juego más, pero estoy como para seguir", le confesó el Gato al diario argentino La Nación.
En la última jornada, Romero aceleró en el trayecto de vuelta y firmó 68 golpes, por lo que totalizó 202 (-11) y aventajó por uno al local Joey Sindelar. Por este triunfo embolsó un cheque de 255.000 dólares y trepó al 4to puesto de la Copa Charles Schwab, que mide globalmente las actuaciones en la temporada.
Romero, de 54 años, ya se había convertido en una figura carismática en los Estados Unidos luego de ganar el US Open en 2008. Ahora, este título lo confirma como uno de los grandes animadores del Champions Tour. "Los tipos (por sus rivales) preguntan por mí durante toda la vuelta; están pendientes pensando cuánto llevo en el score", comenta con una sonrisa.
El cordobés había comenzado el día a un golpe de Bernhard Langer y Mark O´Meara, los punteros. El alemán quedó rápidamente fuera de carrera con dos bogeys en el comienzo, mientras que el norteamericano mantuvo una marcha discreta, con un bogey y un birdie hasta el hoyo 17. Nadie tenía en cuenta a Sindelar, que desde uno de los grupos de adelante ejerció presión con un giro final de 63 (-8) y un total de -10.
Romero, en los últimos 9 hoyos logró tres birdies consecutivos en el 10, 11 y 12, y uno más en el 15. "El bogey que había cometido en el hoyo 9 lo sentí como una cachetada; fue como si alguien me dijera ¡Despertate! ". Su juego, apoyado fundamentalmente en el driver y en el putter, le sirvió para mantener la vanguardia bajo control, al compás de los tropiezos de sus perseguidores, como Fred Funk, Denis Watson y el propio O´ Meara.
Con el camino allanado, el bogey en el par 5 del hoyo 18 poco importó, porque a esas alturas ya había ganado suficiente margen como para equivocarse sin sufrir mayores consecuencias. "Antes del 18 ya intuía que estaba todo terminado, por eso es que no me hice problemas", apuntó Romero, que lejos de conformarse se fija nuevos objetivos en la temporada: "Quiero hacer algo importante en los Majors; estoy clasificado para jugar el US Open de la gira regular y estoy seguro de que me voy a sacar la espina del British Open de veteranos, que se me escapó por poco".